Era un día cualquiera cuando decidí llevar a casa un pequeño gatito que había encontrado en la calle. Su pelaje suave y sus grandes ojos curiosos me hicieron sentir que no podía dejarlo atrás. Lo metí en un transportín, emocionado por presentarle a mi gata, la reina indiscutible de la casa. Al llegar, noté que la atmósfera cambió. Mi gata blanca, que siempre había sido la dueña del hogar, me miró con desdén. Sus ojos se estrecharon y, en un instante, el ambiente se tornó tenso. Al abrir el transportín, el pequeño gatito salió, pero en lugar de ser recibido con alegría, fue recibido con un bufido aterrador. Mi gata, sintiéndose amenazada, no dudó en mostrar su descontento. Bufaba y se erguía, mostrando su autoridad. Intenté calmarla, pero eso solo pareció intensificar su enojo. En un arrebato de defensa, me arañó la mano cuando traté de acariciarla, como si me dijera: "¡No te atrevas a traicionar mi reino!" El pequeño gatito, asustado por la feroz actitud de la reina, se e...
La felicidad no es un destino, sino un viaje. He comenzado a replantear lo que significa ser feliz para mí. . Me he permitido soñar nuevamente, ya sea viajando a lugares que siempre quise visitar, aprendiendo nuevas habilidades o dedicando tiempo a las actividades que realmente me llenan de alegría. Cada día, me esfuerzo por encontrar momentos de gratitud, incluso en las pequeñas cosas. Ya sea un hermoso atardecer, una conversación significativa con un amigo o el simple placer de disfrutar de una taza de café. La gratitud me ayuda a mantener una perspectiva positiva y a recordar que, a pesar de las dificultades, hay belleza en la vida. Y en este momento se mi vida tengo un nuevo apoyo, mi amorcito, os dejo la tarta que me hizo para este domingo, estaba buenísima, de zanahoria y queso. Para nosotros ha sido muy importante superar la soledad que sentiamos, ahora juntos nos sentimos apoyados, y compartimos muchos momentos que para nosotros son muy importantes, tanto la pareja como con fam...