Era un día cualquiera cuando decidí llevar a casa un pequeño gatito que había encontrado en la calle. Su pelaje suave y sus grandes ojos curiosos me hicieron sentir que no podía dejarlo atrás. Lo metí en un transportín, emocionado por presentarle a mi gata, la reina indiscutible de la casa. Al llegar, noté que la atmósfera cambió. Mi gata blanca, que siempre había sido la dueña del hogar, me miró con desdén. Sus ojos se estrecharon y, en un instante, el ambiente se tornó tenso. Al abrir el transportín, el pequeño gatito salió, pero en lugar de ser recibido con alegría, fue recibido con un bufido aterrador. Mi gata, sintiéndose amenazada, no dudó en mostrar su descontento. Bufaba y se erguía, mostrando su autoridad. Intenté calmarla, pero eso solo pareció intensificar su enojo. En un arrebato de defensa, me arañó la mano cuando traté de acariciarla, como si me dijera: "¡No te atrevas a traicionar mi reino!" El pequeño gatito, asustado por la feroz actitud de la reina, se e...
Venía de una separación difícil, no queríamos pero habíamos tenido donde ese encuentro y me lleváis mucho tiempo errante, por más que salía no me encontraba a mí misma no encontraba la felicidad y un buen día salí con mis amigas a tomar un café y encontré un nuevo amor al principio éramos muy buenos amigos más que otra cosa éramos amigos, no reíamos, salíamos juntos y los dos veníamos de una separaciones difíciles. Él es un hombre que ama mucho la naturaleza y en los animales poco a poco me fue integrando en su mundo porque yo nunca había tratado muy de cerca la naturaleza ni a los animales y para mí fue todo un descubrimiento levantarme donde hay una gallina y unos gatitos poco a poco le fui cogiendo cariño hasta que nació la gatita blanca,b la gatita blanca para mí fue un gran descubrimiento, la trajo la madre a la casa ella venía a comer todos los días y poco a poco cuando la gatita ya fue un poquito más grande y ya podía andar la trajo a comer la verdad que se me iban la...