Era un día cualquiera cuando decidí llevar a casa un pequeño gatito que había encontrado en la calle. Su pelaje suave y sus grandes ojos curiosos me hicieron sentir que no podía dejarlo atrás. Lo metí en un transportín, emocionado por presentarle a mi gata, la reina indiscutible de la casa. Al llegar, noté que la atmósfera cambió. Mi gata blanca, que siempre había sido la dueña del hogar, me miró con desdén. Sus ojos se estrecharon y, en un instante, el ambiente se tornó tenso. Al abrir el transportín, el pequeño gatito salió, pero en lugar de ser recibido con alegría, fue recibido con un bufido aterrador. Mi gata, sintiéndose amenazada, no dudó en mostrar su descontento. Bufaba y se erguía, mostrando su autoridad. Intenté calmarla, pero eso solo pareció intensificar su enojo. En un arrebato de defensa, me arañó la mano cuando traté de acariciarla, como si me dijera: "¡No te atrevas a traicionar mi reino!" El pequeño gatito, asustado por la feroz actitud de la reina, se e...
El verano tiene muchas cosas buenas, las noches de concierto son una delicia, el otro dia estuvimos en un concierto, habia una capacidad de 16.000 personas, en una noche muy agradable, a la luz de la luna, estabamos sentadas escuchando a uno de nuestros artistas favoritos, rodeada de todos sus fans, que además estaban muy emocionados. Habia gente de todas las edades, recordando y cantando esas canciones que tanto nos gusta, y además pidiendole peticiones expresas cuando ya iba terminando el concierto, fue muy generoso porque nos regalo cinco canciones más que las previstas. Despues en el jardin tomamos una copa de vino y una tapa, una noche muy deliciosa a la luz de las estrellas. Os deseo mucha felicidad para este verano, a disfrutar.