Era un día cualquiera cuando decidí llevar a casa un pequeño gatito que había encontrado en la calle. Su pelaje suave y sus grandes ojos curiosos me hicieron sentir que no podía dejarlo atrás. Lo metí en un transportín, emocionado por presentarle a mi gata, la reina indiscutible de la casa. Al llegar, noté que la atmósfera cambió. Mi gata blanca, que siempre había sido la dueña del hogar, me miró con desdén. Sus ojos se estrecharon y, en un instante, el ambiente se tornó tenso. Al abrir el transportín, el pequeño gatito salió, pero en lugar de ser recibido con alegría, fue recibido con un bufido aterrador. Mi gata, sintiéndose amenazada, no dudó en mostrar su descontento. Bufaba y se erguía, mostrando su autoridad. Intenté calmarla, pero eso solo pareció intensificar su enojo. En un arrebato de defensa, me arañó la mano cuando traté de acariciarla, como si me dijera: "¡No te atrevas a traicionar mi reino!" El pequeño gatito, asustado por la feroz actitud de la reina, se e...
En estos días esta cambiando el tiempo, hoy ha llovido abundantemente y dentro de pocos dias, tendremos que ponernos el abrigo, pero eso es muy normal porque queda justo un mes para el día de navidad, es una fecha muy entrañable, y a veces triste, pero ya he traspasado la barrera de la tristeza, he pasado por la separación, pro el fallecimineto de mi madre, por la distancia de la familia, porque a veces ocurre y cada uno continua con su vida. Yo tengo muchos amig@s y la tristeza me distancio de ellos, y me he propuesto tratar de recuperarlos, las amistades son tan importantes como la familia, a veces son más familia que tu propia familia.